Día de la Paz

31-01-2009
El día 31 de enero celebramos en el Colegio la Jornada de la Paz y la no violencia. Se motivó en las aulas la necesidad de dejar huellas de respeto, de tolerancia, de perdón, en definitiva de PAZ. |
MANIFIESTO Buenos días. Han pasado siglos y siglos de Historia y la situación sigue siendo la misma. Muchas de las grandes potencias y los países erróneamente considerados como "desarrollados" observan pasivos, o incluso financian, muchas de las guerras que en la actualidad tienen lugar en todo el planeta. También España exporta armas para financiarlas. Y ,mientras tanto, miramos hacia otro lado, y los jóvenes somos tachados de indiferentes ante estas situaciones. Pero nosotros no lo creemos así. Demostrémosles a aquellos que nos juzgan como una generación despreocupada que están equivocados. Somos lo que nosotros queramos ser, y en nuestras manos, ahora más que nunca, está el pasar a la Historia como unos jóvenes con carácter, comprometidos, críticos y tolerantes. Seamos la generación que cambie el mundo, aquella que esté a la altura de sus ambiciones y de sus sueños, la que está con los pobres frente a los más ricos. Informémonos ,documentémonos y honremos a todos aquellos cooperantes, periodistas, médicos que día tras día arriesgan sus vidas en esos pequeños países que las grandes potencias arrastran al infierno. Sabemos que podemos conseguir que sus voces y sus denuncias, como las nuestras, se escuchen en Washington, en Madrid, en Bruselas y en Tokyo. Que sepan que en esta lucha por la paz, estamos de su lado. Ha llegado el momento de decir ¡basta!, de confirmar que dos guerras mundiales y millones de muertos a lo largo de nuestra historia son suficientes para hacernos aprender. No podemos callarnos, y tenemos que plantar cara a quienes ven en sus bombas la lógica de la sinrazón. Que todos los pueblos del planeta comprendan que no somos iguales que nuestros políticos. Nuestro deber ahora es demostrarlo, con la tolerancia, el diálogo y la justicia por bandera. No sirve ya culpar a las clases dominantes cuando nosotros nos inventamos enfrentamientos innecesarios, cuando acusamos a quien no piensa como nosotros, cuando no aceptamos al diferente... La Historia ha demostrado que los grandes cambios llegan desde abajo, desde el núcleo de una sociedad descontenta y reivindicativa. Y también nos ha demostrado que para la raza humana, la que ahora esta enganchada a redes de amigos como el Tuenti (al que seguro que muchos estareis viciados) y unió a todo el planeta en torno a una red como Internet, ya casi no quedan imposibles. Quizas hasta aquí hallais pensado "¡Qué rollo de discurso!. Menos mal que perdemos clase...". Bueno, tal vez, pero solo queremos deciros que mientras tanto, en lugares como el Congo se estan matando millones de personas por recursos minerales y a la gente le da igual. Mientras uno tenga el bolsillo lleno le da igual lo que le pase al de al lado. Nuestra oportunidad ha llegado. Hoy, desde aquí, desde el Colegio Virgen Mediadora de Gijón, queremos lanzar un mensaje para el mundo. Un mensaje de unidad, de compromiso. Confiamos en que otra realidad es posible, y por ella debemos luchar. Nos solidarizamos con las miles de personas civiles que enriquecen con su sangre la cartera de algunos, con los que día tras día denuncian estos hechos en cualquier parte del mundo... La esperanza existe, y adopta la forma de cada niño que se distrae con sus juguetes en cualquiera de las treinta conflictos abiertos en la actualidad. Si hay una generación que puede detener todo esto, esa es la nuestra. Cada uno ha de soñar con un mundo distinto, más justo y tolerante, y tratar de convertirlo en realidad con quienes nos rodean. Y esa es la clave: soñar, porque los sueños de los que ahora somos jóvenes serán las realidades de empresarios y gobiernos el día de mañana. No somos unos ineptos y, ahora más que nunca, debemos demostrar aquello que cada uno de nosotros es capaz de hacer por conseguir la paz. Después de estas palabras quedaros solo con esta frase: Si quereis paz hay que currarsela. Daniel Ares, Abel García y Sonia Álvarez . |